¡ AS Í E S !

Mario NORIEGA VILLANUEVA
Sin dejar de reconocer que Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con la
apreciación de quienes votaron por Morena, aunque no de los poco más de los
30 millones de ciudadanos que votaron por él, se ha logrado un avance como
“nunca antes”, hay que considerar que y empezó a tener problemas hacia el
interior de su partido, y la renuncia de Porfirio Muñoz Ledo, en uno de sus
tradicionales arranques al liderazgo de la Cámara de Diputados, molesto porque
su reelección, que por cierto iba a violentar la ley, se complicó, son indicios de que
“su gente”, se le empieza, para hablar en términos porfirianos, “a encabronar” –por
eso los mando “a chingar su madre” y no le apoyan como en campaña.
Si es muy cierto que este año, no se dilapidó el dinero como en sexenios pasados,
el escenario fue austero pro sí se hicieron erogaciones sin que, ni con mucho,
hubiesen llegado al despilfarro de antes. Eso sí, hay que reconocerlo, pero auto
alabándose de lo que se ha rescatado a jóvenes del riesgo de tener que
abandonar sus estudios por falta de recursos porque ahora cuentan con una beca;
que muchos adultos mayores reciben apoyos mayores que anteriormente y en
forma directa sin intermediarios que generalmente se quedaban con la lana.
Igual para impulsar a jóvenes para la creación de empresas, en fin, pero en su
accionar, o no ha querido, o no ha podido detener el avance del crimen
organizado, con todo y su intención –Vicente Fox lo propuso con anterioridad–, de
pactar con grupos delincuenciales con los que ya se sostenían pláticas al
respecto, pero que por una u otra cosas, se frustraron y hasta hoy, todo ha
quedado en una mera intención, que preocupaba al pueblo mexicano porque los
delincuente entonces, actuarían con toda la libertad del mundo. Es decir, los
mexicanos quedarían definitivamente a merced del hampa, quizá porque el
estado –así con minúsculas–, tiene más miedo todavía, pues la delincuencia
organizada, sí que se ha mostrado organizada para cometer todos sus actos
delictivos, cuenta con mejores armas, las más sofisticadas.
Han atacado cuarteles militares, y se enfrentan a las fuerzas represivas –sí,                                             son el Ejército Mexicano, la Marina Armada de México, la casi desaparecida
Policía Federal Preventiva y como está destinada a ser la Guardia Nacional que
hasta el momento, no ha mostrado nada positivo, como ninguna otra corporación
de las estatales o municipales, que han sido creadas y dotadas de unidades
móviles con clima, las que son utilizadas únicamente para dormir por los
elementos, menos para combatir a la delincuencia.
Esa inseguridad que por cierto ha crecido muchísimo más que en otros sexenios y
que se ha vuelto y mostrado tan bárbara como aquellos salvajes de las estepas
rusas o de la mafia siciliana o la de las bandas estadounidenses del pasado y del
presente.                                                                                                                                                                                             Ahí, como en el tema de la economía, sí que debe ponérsele un rotundo y
gigantesco tache, al primer mandatario, quien en todos sus eventos y más en sus
conferencias mañaneras, adopta poses de burla. Como que quiere emular a su
sicópata homólogo gringo Donald Trump, y pretender acotar a los representantes
de los medios de comunicación, a la más mínima pregunta que considera
incómoda. Su actitud tiránica, será la que finalmente terminará por derribarlo,
porque y el pueblo mexicano ha aguantado a “la dictadura perfecta”, como para
que con todo descaro y desfachatez, se le quiera tratar como Hugo Chávez y
Maduro, en Venezuela o como Fidel Castro y sus hermano en Cuba, como a
esclavos.

Sugerencias, críticas y comentarios: mariov8@hotmail.com

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