¡ A S Í E S !

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

EN FAMILIA

Contrariamente a todos los actos otrora concurridísimos de periodistas y gente del pueblo, obviamente de autoridades municipales, federales y del estado, en homenaje a los 14 periodistas caídos “en cumplimiento de su deber y su vocación en el Cerro del Mesón, aquel funesto accidente aéreo del 25 de enero de 1970 –hace ya 48 años, casi medio siglo–, el de ayer fue prácticamente “en familia”, queremos pensar que esa interpretación tuvieron las palabras del único sobreviviente de aquella tragedia, Jesús Kramsky Stempreis, al expresar su mensaje ante “un pequeño grupo” de periodistas, funcionarios e invitados y que no tuvo otra connotación, pero que sí pareció molesto por esa razón, como que este ha sido el evento más pobre en asistencia de comunicadores, ediles, invitados y gente que recuerda con cariño y respeto a los 14 heraldos de la noticia ausentes físicamente de este mundo, pero dejaron un gran ejemplo en aquel entonces, a sus colegas del futuro.

Kramsky, fue concreto, directo y muy preciso al significar que “el periodismo es un oficio de gran vocación” y recordó también que tuvo la gran oportunidad de sobrevivir gracias al apoyo de toda la población de Poza Rica” por eso señaló que su asistencia a este evento, obedecía a una respuesta a ese pueblo donde “yo volví a nacer. Yo pude conservar mi hálito de vida, gracias a la solidaridad de la gente de Poza Rica y gracias a las atenciones que aquí se me brindaron”. Por ello, mostró su orgullo “yo soy de Poza Rica, porque aquí volví a nacer”.

En su mensaje, no escapó decir una realidad palpable “ustedes viven una profesión que es la primera o segunda de mayor riesgo en el mundo” y fue contundente al decir que “no tenemos las posibilidades de ser protegidos. Salimos con valor, con el deseo de convertirnos en los cronistas de la historia” y exhortó los pocos periodistas asistentes “a ser valientes, honrados, ofrecer nuestras vidas en aras de una mejor resolución de nuestra sociedad” porque señaló que “nosotros somos los hacedores, los cronistas de la historia de nuestra ciudad, nuestro estado y nuestro país”.

La ceremonia de ayer para recordar a esos 14 valientes periodistas que viajaron por última vez para cumplir con su destino en aquel avión de la CFE, ocurrió en una mañana lluviosa con intenso frío y un viento que calaba los huesos, fue quizá lo que desalentó a muchos de aquellos compañeros que siempre habían estado presentes con todo y que en algunas ocasiones anteriores, también se registrara mal tiempo, sin embargo, esta vez, fue más notorio, por eso la reacción de Chucho Kramsky aunado a lo mejor a que no se corrió la cortesía de nombrar a su señora esposa, quien hizo acto de presencia acompañándolo, pero quien nadie de los que hicieron uso de la palabra, la mencionó, ni por equivocación.

Tampoco se mencionó ni un solo nombre de los periodistas que en ese accidente rindieron tributo a la madre tierra, vamos ni siquiera el mismo Kramsky, menos se pasó lista de presentes como es costumbre en este tipo de ceremonias. Quedó reflejado el noviciado de un gobierno municipal que no está respondiendo aún a la gente como ha sido su presunto compromiso. Como que nadie tiene la experiencia de estos eventos. Y mejor ahí le paramos pues hubo otras cosas que no debieron suceder y que corroboraron que ninguno sabe para qué está en el Ayuntamiento.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com

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