¡ A S Í E S !

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

INCONMENSURABLE

Más de dos siglos han pasado y el postulado del inconmensurable y formidable indio de San Pablo Guelatao, Oaxaca, en lo absoluto ha perdido vigencia, aunque dementes como el presidente del vecino país del norte Donald Trump, intenten amenazar con violar este principio de sana y pacífica convivencia internacional: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho, es la paz”.

Mente clara, brillante y de acciones firmes, precisas y contundentes, las del indígena oaxaqueño que de pastor de ovejas, llegara a ocupar el más alto encargo del país: la Presidencia de la República. Hoy más que nunca, su legado filosófico, cobra mayor vigencia, porque a nadie le está permitido avasallar ni intervenir en un país ajeno al suyo. El paranoico mandatario con sus amenazas pretende que México le cumpla sus caprichos, cuando somos los mexicanos, los que debemos decidir sobre nuestra soberanía.

Por primera vez, estamos de acuerdo con el presidente Enrique Peña Nieto, cuando afirma que “nada ni nadie está por encima de la dignidad de México” y más que eso, sobre su soberanía, que los mexicanos estamos obligados a resguardarla y mantenerla incólume trátese del enemigo que se trate, en sus pretensiones por ordenar al país, qué es lo que tiene que hacer, en una actitud estulta cuanto deleznable de soberbia y prepotencia. Tiene una nación grandísima en extensión como para andar queriendo meterse en la vida interna de nuestro país.

Contrario a lo que dijo en su mensaje Peña Nieto, el altivo y soberbio mandatario estadunidense, no es que esté frustrado sino más bien, es todo un esquizofrénico un inepto que no sabe nada de administración que no sabe gobernar y deja el mensaje de que el suyo, es un país de gente que gusta de la violencia, de matar, como quedó más que de manifiesto y demostrado con los genocidios cometidos contra el hermano país del Japón y concretamente en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, Vietnam, Irak y otras naciones en las que no solo causó total destrucción, sino la muerte de miles y miles de personas, incluyendo infantes, en el instante de hacer estallar sus bombas atómicas y posteriormente, por la radiación que permaneció en la región, arrasando además con vestigios de civilizaciones antiguas.

¡Qué bueno! que todo México se ha unido a esta respuesta, a la postura del presidente Peña, quien obligado está a seguir manteniendo en lo alto el postulado del formidable indio oaxaqueño, quien debe estar retorciéndose en su tumba molesto ante la intransigencia de tan deleznable personaje. Y si estuviese realmente frustrado por no saber negociar el Tratado de Libre Comercio (TLCAN por sus siglas en inglés) y tiene que recurrir a las amenazas, más que nada su actitud no habla de eso, sino de una extraordinaria estulticia para gobernar. Hizo lo que nadie ha hecho en México: unir al pueblo y gobierno son todas sus instituciones para oponerse a ese afán de avasallar a los países como el nuestro considerado tercermundista.

Congreso de la Unión, todas las instituciones de la República, inclusive, los cuatro aspirantes a la Presidencia de la República, expresaron su solidaridad con la postura de quien representa a los mexicanos: Margarita Zavala, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya Cortés, se manifestaron de acuerdo en que la soberanía está por encima de todo y que ningún desquiciado patán, la pretenda vulnerar.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com

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