¡ A S Í E S !

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

DIFERENCIA

Hacía mucho tiempo que no se daba el hecho de que la nochebuena y la despedida de año, tuvieran climas distintos. La navidad fue recibida con un clima excelentísimo porque no hizo frío ni llovió y verdaderamente se disfrutó como pocas veces y sin escándalo de cohetes y disparos, más allá de lo normal, porque sí hubo, pero no como otras ocasiones. En cambio, la recepción del año 2020, y desde antes inició la lluvia tenue pero que no cesaba sino por momentos para reiniciarse luego y además, con un poco de frío.

Cohetes de todo tipo estentóreamente sacudían la quietud de la noche y no dejaban en ningún momento, como que ahora sí, pese a las restricciones y prohibiciones de la venta de explosivos, hicieron un gran negocio los introductores de estos explosivos productos que escandalizaron como jamás nunca desde como a las 10 de la noche y hasta las 3 de la mañana aún seguían sin poder dejar dormir a la gente y provocando graves daños a los oídos de los caninos cuyos gemidos eran apagados por las explosiones de los cohetes de arranque de las palomitas a las que se les cubría con una lata para que la detonación fuera todavía más poderosa, así como estallidos de balas semejantes a ametralladoras.

Los animalitos se cansaron de gemir pero tuvieron que aguantar todo el martirio al que fueron sometidos por varias horas y que ayer todavía se escuchaban detonaciones. Sus lamentos conmovían a quien los oían, ante la euforia de la conclusión del 2019 y luego, de la llegada de este naciente 2020, total que tuvieron que soportar todo ese castigo a sus oídos que por si o lo sabe acusa ás los efectos de los estallidos, que los de los humanos.

Pero los vendedores de cohetes y otros detonantes más poderosos, vaya que hicieron su agosto ante la indiferencia o a lo mejor otro negociazo de los corruptos que abundan en el ayuntamiento actual así como de otras autoridades que tienen injerencia en este asunto y a quienes les corresponde intervenir inclusive para decomisar el producto, pero, no se notaron en lo absoluto, porque vaya que se dieron vuelo niños, jóvenes y adultos tronando cohetes de todo tipo.

Y ahora, ahí tienen los defensores de animales el pretexto correcto, para promover acciones que puedan en el futuro, evitar estos excesos y las autoridades locales, estatales y federales, entrarle a hacer su chamba y dejarse de corrupciones y actos fuera de lo legal. Les corresponde ejecutar las labores de permisos para venta, inspección y vigilancia, para controlar este problema.
Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com

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