¡ A S Í E S !

Por mario NORIEGA VILLANUEVA

¡AH PRESIDENTE!

Alguna vez, en un curso de la Universidad Veracruzana a los periodistas, se nos dijo “caballo viejo no aprende” y habíamos varios de los comunicadores con mayor antigüedad del total de participantes. Me vino a la mente  ese dicho por la terquedad e insatisfecha sed de venganza del primer mandatario de la nación Andrés Manuel López Obrador, quien ya no se cuece al primer hervor y no ha aprendido a superar su obsesión ni su síndrome de opositor y cuando menos conocer el mínimo de leyes –aunque no es licenciado en Derecho–, y saber que existen Fiscalías y que no actúan, porque solo lo hacen con denuncia de por medio.

Sus acusaciones lanzadas por su lengua viperina, no serán escuchadas ni se iniciará tarjeta de averiguación alguna, si no hay la tal denuncia. Puede gritar a voz en cuello ante los más de 125 millones de mexicanos que lo seguirán tildando por lo que es, un simple chismoso, porque sus acusaciones no pasan de ser sino eso, colocando en un marco deprimente desprestigio ante el mundo, al país. Y por todo esto, tenemos que aceptar que “caballo viejo, no aprende”, pues nunca aprenderá a gobernar a la altura, con responsabilidad y ética, que México merece y reclama.

Cuantas veces, por tocar un solo tema, lo hemos escuchado denunciar la corrupción –es su bandera—que existió en el pasado, pero todo queda en un mero chisme de vecindad, porque teniendo todas las facultades y esperemos también que las pruebas, alguna a través de su oficina jurídica correspondiente, hacerlas llegar ante la fiscalía general y entonces sí, para que trascienda la chismorrería y cobre visos de seriedad. Entonces será otra cosa y no quitar todo el apoyo económico que la educación, la ciencia y tecnología, la salud y otros rubros que los necesitan y que si hubo quienes mal utilizaron esos recursos para equis cosas extrañas o ajenas, que se finquen las responsabilidades a los presuntos culpables y así se deje de cosas antes de que Carlos Salinas de Gortari cumpla con su amenaza porque “el mozo, quiere subírsele a las barbas al patrón”.

Para nadie es desconocido según lo han escrito comentaristas y medios, con pelos y señales, que el de Agua Leguas, es “el papá de los pollitos” desde Ernesto Zedillo Ponce de León, pasando por Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa,  Enrique Peña Nieto hasta AMLO. Es quien los recomienda ante sus patrones vecinos para que, de allá les den el visto bueno y lleguen a palacio nacional. El presidente está terco con enjuiciar a los cinco ex presidentes. No le vaya a “salir el tiro por la culata”, de acuerdo a la solución que le dieron  a su propuesta.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com

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