En desamparo los adultos mayores que laboran como empacadores de Soriana

Lidia López/Poza Rica

Desde que inicio la contingencia sanitaria por coronavirus, la empresa Soriana se comprometió en solidaridad a apoyar a los empacadores voluntarios, adultos mayores en la necesidad de trabajar por necesidad económica y que están bajo la protección del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), pero lamentablemente la promesa de dar aportaciones de sus clientes es el argumento que se les ha dado para reducirles la ayuda a solo 104 pesos a la semana.

Cada lunes, los adultos mayores que acuden a las sucursales Puebla y Palmas deben esperar hasta tres horas para que personal de recursos humanos y supervisores les entreguen el recurso prometido, el cual consiste que por cada peso que aporte el cliente la empresa Soriana estaría dando otro más para duplicar el recurso total.

Las primeras semanas, desde marzo del 2020, tras ordenarse el confinamiento a personas de edad vulnerable por el riesgo de contagio de COVID-19, las aportaciones eran favorables estimadas entre 500 a 700 pesos, pero muy pronto dejó de ser asi, ya que actualmente están percibiendo apenas 104 pesos. Esto lleva condiciones para darles el dinero.

A decir de algunos empacadores, la empresa Soriana decidió que el pago sea por medio de monedero electrónico, es decir que ese dinero solo puede ser canjeable por productos de la tienda donde prestan su colaboración embolsando las compras de los clientes.

De las entrevistas realizadas, los adultos mayores dijeron que los supervisores de la tienda les dieron a conocer que ya tuvieron reunión con personal del DIF Municipal de Poza Rica, a través del área de INAPAM, quien manifestó de la visita de los empacadores a la institución para quejarse de la reducción en la ayuda que reciben.

“Por eso cambiaron la estrategia cada quince dias, por haberse quejado algunos compañeros con el DIF y por eso ya no nos pueden dar efectivo”.

Pero, el grupo de mujeres y hombres de la tercera edad también se han inconformado por el trato que reciben desde estas nuevas disposiciones.

“Cuando vamos a la tienda y esta el personal de malas, por la menor cosa, nos llaman la atención y nos regañan de Recursos Humanos y una supervisora. Se molestaron ahora el lunes, porque dicen que los compañeros empacadores hacen comentarios delante de cajeras que (de la empresa) nos dan poco dinero y que es por eso que los clientes ya no quieren apoyar. Que por eso se recolecta poco dinero”.

Para estas personas consideradas de población vulnerable, tanto por la falta de sustento económico como en prestaciones laborales, el dinero que reciben atendiendo a los clientes de las tiendas de autoservicio, de Soriana como de otras empresas tales como Chedraui o Walmart, las propinas que reciben es un aliciente que se convierte en la forma de ingresos ante algunas limitantes físicas para su edad y su salud, mas si padecen enfermedades crónico degenerativas.

Los empacadores dijeron que cuentan con ese dinero, aunque no sea importante la cantidad pero les ayuda. Son varios pero no tienen apoyo de familiares o solo cuentan con pensión del gobierno federal, bajo el programa social de ayuda a mayores de 65 años.

Mencionaron que el DIF Municipal de Poza Rica, ahora con la pandemia, les entregó una despensa por mes, al menos por mayo y junio, pero desde entonces no han tenido otro apoyo social. Pero tampoco han tenido contacto directo con la representante de INAPAM en Poza Rica, la cual debió haber informado sobre el dialogo que sostuvo con el personal de Soriana.

“Y (las cadenas de supermercado) se quejan los empacadores porque consideran que es difícil trabajar en un empleo que no tiene fruto, ya no podemos lavar o planchar ropa por la edad y algunos estamos enfermos y no podemos hacer trabajos pesados. Estamos pidiendo apoyo a la tienda (Soriana) como a la ciudadanía, en lo que este en sus manos a la clientela, que nos apoyen con una monedita porque no tenemos prestaciones de salud y debemos hacer consultas particulares y comprar medicamento, No nos queda de otra mas que aguantarnos”.

Pues a nuestra edad no podemos trabajar en otra cosa ni hacer aseo por enfermedades crónicas

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