¡ A S Í E S !

Por Mario NORIEGA VILLANUEVA

LEONES FILOSOS

La corrupción no solo se da, ve y siente en los medios políticos –claro que aquí es mayor que en otros sectores–, sino en todo ámbito de la actividad económica y social. Miren que el prestigio y el respeto que se ha ganado el Club de Leones, a veces se ve afectado por gente perversa que incurre en acciones sucias, deshonestas y corruptas.

Viene este comentario porque a más de tres años de distancia de que aportaron entre 200 a 400 pesos por cuya cantidad les dieron un recibo oficial del –club de Leones Papantla-Tajín, para un supuesto programa de aparatos auditivos a bajo precio, que por cierto, nunca se concretó su ejecución y desde entonces, los afectados han estado insistiendo en la devolución de su dinero, pero los directivos, sencillamente se niegan o se hacen los “occisos”, no ven ni escuchan esos reclamos de la gente de condición humilde, que iba a realizar el esfuerzo de reunir los 8 mil pesos que costarían los aparatos.

Quizá hubiese pasado desapercibido para todos en el club de Leones, pero resulta que las personas en un total de 300 –que ya dan una cantidad superior a los 60 mil ‘morlacos’—quienes cubrieron un anticipo de entre 200 a 400 pesos, según lo señalamos líneas arriba, pero con todo valor civil y reclamando sus derechos humanos, cosa que contempla la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos –capítulo 1 artículo 1–, la señora Petra Sánchez Munguía, de Tecolutla, lo hizo del conocimiento de la opinión pública, desde hace unos dos años, pero desafortunadamente, en el Club de Leones Papantla-Tajín, se echan la pelotita los esposos Rivera que se turnan en la presidencia de tal organismo social que ha sido tomado como la cueva de Alí Babá.

Sin embargo, hemos de insistir, no se les ha devuelto el dinero y conste que la mayoría, son personas de condición humilde y de la tercera edad, lo que es más criticable y hasta criminal, porque lacerar a esa gente cuando les es difícil reunir cantidades como las que mencionamos, pues lo poco que ganan, apenas les da para mal alimentarse junto con sus familias, pero eso, les ha valido un cacahuate a los Rivera quienes convirtieron en un negocio particular fraudulento, a ese organismo de tipo social pero que en manos deshonestas y perversas, ha perdido su verdadero fin.

Contrasta esta ilícita acción –claro se tipifica el fraude–, sobre todo, porque engañaron a los abuelitos –hombres y mujeres–, que creyeron en las bondades del programa en el que por ejemplo, en otros clubes como el de Leones Papantla o cualquiera de la región, realizan también campañas de lentes o aparatos auditivos entre otros, y solo cobran una cuota de recuperación y sí cumplen porque realizan actividades de captación de recursos mediante loterías, venta de artículos, etc., y que dedican lo que recaudan, precisamente para patrocinar los aparatos que se derivan de los programas que ejecutan.

Algunos de los recibos que tienen los defraudados van firmados por la presidenta entonces, María Antonia Pérez Bernabe, quien se ha hecho desentendida y no atiende a los afectados. Sencillamente se esconden rehuyendo la responsabilidad y cayendo en el delito de fraude. Cabe mencionar que algunos de los inscritos al programa de aparatos auditivos, ya han fallecido esperando que les fueran sus 200 o 400 pesos que entregaron de buena fe, pero que se clavaron, los directivos del Club de Leones Tajín. Contrariamente a esos corruptos, en el club de Leones Papanta, se han llevado a cabo cuatro campañas de entonces a estas fechas y todas se cumplieron al pie de la letra y fueron beneficiados cientos de papantecos y de municipios de la región, claro, personas de bajos recursos económicos, cumpliendo así con una loable labor social contrariamente a los que han convertido al club de Leones Papantla-Tajín, en la Cueva de Alí Babá.

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