Exige respeto a la CAEV por derechos laborales

Lidia López/Poza Rica

Tras 18 años de laborar en la oficina operadora de la Comisión de Aguas del Estado de Veracruz (CAEV), en Poza Rica, a Lizzet Barra García le impidieron el paso para realizar su jornada de trabajo, siendo su función como responsable del programa para el Cuidado del Agua, el titular estatal de Recursos Humanos le solicitó su renuncia, pero ella emprenderá demanda legal porque evade la dependencia el pago justo de sus prestaciones.

Por la tarde del jueves Lizet recibió la llamada telefónica del jefe de Recursos Humanos de la oficina central en Xalapa, Guillermo Santamaría, para pedirle su renuncia por 18 años de laborar en CAEV.

“No estoy de acuerdo, injustificadamente porque no hay motivo alguno. Yo insistí mucho que me hicieran saber que motivos tenian para despedirme, sin embargo su contestación fue que por órdenes superiores, que no podia darme nombres y que presentara mi renuncia”.

Esta mañana, Lizzet se presentó a trabajar, pese a la advertencia. Creyó que no pasaría a mayores, ingresó por la puerta principal y al llegar al reloj checador electrónico, su huella habia sido borrada de la memoria, donde se concentra la información de los 22 empleados de confianza de esta dependencia. Sus ex compañeros se mantuvieron inmóviles, oral y fisicamente para apoyarla, lo mismo el policia del IPAX, a quien Lizzete le mantenia una relación cordial, le pidió educadamente que desalojara la oficina, no le podria permitir el acceso porque “ya no pertenecia a esta dependencia”.

Advirtió que esta oficina operadora tiene nuevo personal, el cual considera inexperto en este rubro y cree que no sea la falta de recursos por la cual se le haya despedido.

Señaló que la responsable es al subdirectora administrativa, Mónica Villa Corrales, es quien toma las decisiones sobre estas acciones de despidos, ya que esta situación se esta presentando en otras ciudades.

Lizzet es hija del fallecido ex dirigente sindical de la CTM y ex regidor del PRI, Ariel Barra Sagahón, por decisión personal ella no formó parte del Sindicato de Trabajadores al Servicio de la CAEV para evitar conflicto de intereses.

Dio a conocer que la oficina operadora mantiene un funcionamiento irregular, ya que el mayor problema que enfrentan los 43 mil usuarios de la CAEV es el desabasto de agua por las fugas constantes en las lineas de distribución, cuando se cuenta con un personal de 22 empleados de confianza y más de 150 trabajadores sindicalizados.

Barra García no firmó su renuncia, llamó a su defensor legal para informarle sobre la situación y decidió solicitar el apoyo de los medios de comunicación, para dar a conocer su situación laboral. Presto sus servicios en los ultimos meses en la función en la que se desempeñaba, pero se le adjunto una función más en el área de cobranza, aceptó de buena fe manejar las dos actividades pero no se le pago lo justo, todo por un mismo salario.

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